En esta entrada vamos a repasar algo que puede parecer obvio pero que no todos los trabajadores tienen claro y es un elemento esencial a la hora de negociar la retribución tanto por parte de la empresa como del trabajador: la diferencia entre salario bruto y neto.
SALARIO BRUTO
El salario bruto es la cantidad que percibimos en la nómina antes de aplicar ningún descuento o deducción.
Echad mano de vuestra nómina:
En algunas nóminas no tendrá una denominación concreta pero observareis que es el total del capítulo de devengos.
En otras nóminas si lo denomina como “total devengado”
SALARIO NETO O LÍQUIDO
Neto o líquido es lo mismo pero ¡ojo! que mucha gente tiende a identificar el líquido con el bruto y no con el neto y eso es incorrecto.
El salario neto o líquido es el resultado de aplicar al bruto o total devengado las deducciones de la nómina como son las cotizaciones a la seguridad social y la retención por IRPF.
Es decir y para entendernos, el salario neto o líquido es lo que el trabajador percibe cuando llega fin de mes, la cantidad que le ingresan en el banco y de la que puede disponer en su totalidad.
Si miráis vuestra nómina lo identificareis como “líquido total a percibir” o algo similar.
Ahora que ya tenemos, espero, clara la diferencia entre ambos salarios vamos a intentar desarrollar los pros y contras de negociar las cantidades salariales en bruto o en neto.
